El Perro

Guardián soy de lo que no tengo.
Atado estoy,
y me revuelvo,
por entre los bastonazos de mi amo.

Lamo las llagas de los pordioseros,
y pienso
que el llanto
es una risotada frustrada en sus bocas.

Tocas, y me muero por dentro,
hinchado,
mi cuerpo
con los golpes, ya no siente los besos.

Nunca con justicia el amor
se ha pagado en esta vida.
Y este perro busca un rincón
en donde nadie vea que se está muriendo.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s